Amancio Isla es un gran conocedor del reino astur. / E. C.

El próximo lunes 16 comienzan las -¿Hasta qué punto Pelayo es una figura extremadamente mitificada?
-Es una figura mitificada a lo largo de la Edad Media, pero esto resulta normal. Sabemos muy poquito del personaje, los seres humanos y los historiadores a veces recargamos las tintas, pero es un personaje histórico, habida cuenta de su papel fundamental en la monarquía.

-¿Hacemos bien en mitificar al personaje?
-Mitificar a veces puede ser un poco excesivo, hay que saber que son realidades construidas, nuestro Pelayo del siglo VIII era más modesto y más pegado al suelo. Sabemos poquito de él, pero sí que existió y que tuvo un papel relevante.

-¿Lo mismo sucede con la batalla de Covadonga?
-Si conocemos el espacio donde se produce, sabemos que es pequeñito, limitado. Pero esa batalla supone el hecho fundacional de un reino, de modo que es normal que esté muy reforzada, muy mitologizada. Tenemos una realidad histórica que existió y se produjo, y luego el público y la sociedad en general lo convierten en un fenómeno excepcional o gigantesco. La batalla en sí misma es reducida, lo que no es reducida es la carga simbólica que va recibiendo.

-¿Por qué tanto interés por parte de los historiadores en el reino de Asturias?
-El reino de Asturias es de las pocas noticias, de los pocos referentes que existen en la península ibérica de realidades que se generan o producen en el siglo VIII, IX. Son mínimas. Están las noticias de la conquista carolingia de Barcelona y luego las del reino astur.

-¿Queda mucho por descubrir?
-La arqueología está proponiendo y realmente redescubriendo cosas nuevas, pero luego desde la historia de las fuentes escritas se están leyendo de otra manera textos que antes mirábamos de una manera más limitada.

-¿Va a cambiar sustancialmente la interpretación de la historia?
-Habrá muchas matizaciones. Estamos leyendo las fuentes, las que tenemos para el reino astur, en un sentido menos plano. No son solo un espejo o una ventana que nos abre a la realidad de una manera diáfana, tienen muchos intereses o coordenadas previas que nos conducen a donde nos quieren llevar, que debemos conocer y saber para no caer en sus espejismos.

-¿Tan complejo es leer la historia?
-Sí, hay que hacer análisis serios, no solo filológicos, sino teniendo en cuenta que los escribieron para algo, con intenciones.

-¿Cómo se leerá lo que está pasando hoy en Cataluña dentro de cien años?
-Tendremos que acudir a todas las fuentes. Ahora tenemos un exceso de información y probablemente haya que seleccionar, estructurar y ver que hasta la más torpe nos proporciona noticias, un modo de ver. Pero hay que darse cuenta de que la perspectiva está ahí y nos indica un modo de entender el mundo diferente.

Fuente: elcomercio.es| 15 de abril de 2018