Sección de la fortaleza de Berenike desde el noreste (S.E. Sidebotham/Antiquity Publications Ltd, 2018)


Un grupo de arqueólogos polacos, liderados por Marek Wozniak (izquiuerda) y Joanna Radkowska (derecha), ha descubierto una fortaleza de 2.300 años de antigüedad en el llamado puerto de Berenike, en el Mar Rojo (Egipto).

Las fortificaciones descubiertas, de gran tamaño, fueron construidas en un momento en que Egipto era gobernada por la dinastía ptolemaica. Su uso habría sido, según los investigadores, el entrenamiento de los temibles elefantes de guerra, decisivos en las contiendas de la Antigüedad.

“Una doble línea de muros protegía la parte occidental de la fortaleza, mientras que una sola línea bastaba más al este y al norte. Se construyeron torres cuadradas en las esquinas y lugares estratégicos donde se conectaban secciones de los muros”, explican los arquéologos. Los resultados se han publicado en Antiquity.

Fragmento de una de las paredes defensivas de Berenike (S.E. Sidebotham/Antiquity Publications Ltd, 2018)


Dentro de esta fortaleza también se ha encontrado un pozo y una serie de desagües y piscinas para almacenar y distribuir agua de lluvia. En total, los descubridores estiman su capacidad en unos 17.000 litros. “La existencia de estas instalaciones para recolectar agua demuestra que había suficiente lluvia, sugiriendo un clima más húmedo que el de hoy en día”. También se han encontrado “numerosos” huesos de pescados y conchas de moluscos, “incluyendo aquellos exclusivos de hábitats con manglares”.


Pozo de recogida de agua.


En el lado sur de uno de los muros han encontrado además un antiguo basurero en el que han aparecido estatuillas de terracota, monedas e incluso un trozo de cráneo de elefante.
“La arquitectura descubierta en Berenike es el primer ejemplo conocido de la arquitectura urbana helenística en toda la costa oeste del Mar Rojo”, señalan.

Berenike era parte de una cadena de puertos en el Mar Rojo, destinados a suministrar al ejército elefantes de guerra. Durante mucho tiempo, las ruinas del lugar habían atraído a viajeros que querían encontrar el famoso puerto greco-romano del Mar Rojo, como señalan en la publicación de los resultados. Fue en 2012 cuando el equipo de investigadores pudo identificar la localización y el tamaño de Berenike.

Fuente: elconfidencial.com | 8 de enero de 2019