Vista de campo minero en Sudán donde se hallaron vestigios líticos del ‘Homo erectus’. Foto:
Mirosław Masojć


La variedad africana de Homo erectus -el antepasado del hombre moderno Homo sapiens– apareció en África hace aproximadamente 1,8 millones de años, desde donde rápidamente emigró a Eurasia. Estas migraciones tuvieron lugar en etapas.

Vista aérea del campo minero, dentro del cual se realizan trabajos de investigación. Foto: M. Szmit.


El África oriental es considerada la cuna de la humanidad, y las huellas más antiguas de actividad humana en forma de herramientas de piedra se han descubierto a lo largo del Gran Valle del Rift, el cual se extiende desde Mozambique, a través de Tanzania, hasta la costa del Mar Rojo en la región de Eritrea y Etiopía. En cuanto a la investigación sobre los vestigios más antiguos del hombre, el área más al norte de África, el desierto oriental de Sudán, está algo olvidada. Los arqueólogos polacos decidieron, pues, centrarse en esta área con un proyecto de investigación que ha sido financiado por el Centro Nacional de Ciencias e involucra a científicos de Arabia Saudita, Corea del Sur, Alemania y los Estados Unidos.
«Hemos encontrado rastros de la presencia de ‘Homo erectus’ de 500.000 años de antigüedad, esto es, un total de más de mil herramientas de piedra que incluyen hachas de mano características, lo que demuestra la existencia de una ruta de migración de esta especie, previamente desconocida, más allá del continente africano, probablemente a lo largo de las costas del Mar Rojo«, dice el líder del proyecto de investigación, el profesor Mirosław Masojć (izquierda), del Instituto de Arqueología de la Universidad de Wroclaw. Añade que estas son, con mucho, las huellas más antiguas de la presencia humana en esta parte del África nororiental.

Hasta ahora, las opiniones predominantes eran que el Homo erectus se había desplazado hacia el norte, principalmente a lo largo del Valle del Nilo.

El investigador agrega que aunque hoy en día el área de estudio es un desierto plano e inhóspito, hace cientos de miles de años hubo períodos de un clima mucho más húmedo. Había vegetación y ríos: sus lechos secos indican el rumbo era hacia el noreste, hacia el Mar Rojo.

Direcciones de la emigración de Homo erectus fuera de África.

Los hallazgos realizados en el desierto oriental también confirman la larga coexistencia del Homo erectus con el Homo sapiens en África: es un período de al menos 100.000. Años, entre 300.000 y 200.000 años atrás. Ambas especies vivieron allí simultáneamente, aunque una dio a luz a la otra.
El descubrimiento de herramientas de piedra de más de medio millón de años se hizo accidentalmente en los últimos años. «Hubo una fiebre del oro en la parte oriental de Sudán, en el Desierto del Este; tal como ocurre en muchos lugares del Sahara, donde la gente busca este metal precioso en minas improvisadas a cielo abierto. Al poner al descubierto capas sucesivas, los mineros encontraron herramientas de hace varios cientos de miles de años«, dice el profesor Masojć.

Algunas de las herramientas líticas descubiertas. Crédito: Universidad de Wroclaw.

Alertados por informes sobre estos inusuales hallazgos, los arqueólogos se lanzaron a investigar. «Estamos trabajando en las minas después de que los mineros ya las hayan abandonado, por lo que no hay conflicto de intereses», agrega el científico.

Hasta ahora, los investigadores han encontrado casi 200 lugares donde se han conservado herramientas de piedra del Paleolítico. Algunos de ellas se han descubierto en las minas, a unos 350 km al norte de Jartum. Los arqueólogos hallaron varias herramientas utilizadas tanto por el Homo erectus (hachas de mano y otras) como por el Homo sapiens (por ejemplo, cuchillos de piedra). Ambos usaban principalmente cuarcitas y rocas volcánicas en su elaboración, y la antigüedad de las mismas oscila entre más de 500.000 y 60.000 años.

«No habría sido posible encontrar estos rastros sin las operaciones mineras», concluye el arqueólogo.

Equipo de arqueólogos durante la temporada 2018.

Los primeros resultados del proyecto de investigación se acaban de publicar en Journal of Human Evolution.

Fuentes: scienceinpoland.pap.pl | polacynadnilem.uw.edu.pl | 8 de mayo de 2019