Reconstrucción de un «Australopithecus afaresis» (izquierda) y de un Australopithecus sediba.

Aunque tradicionalmente se ha considerado al Australopithecus afarensis (cuyo máximo representante es la famosa Lucy) como ancestro directo del género Homo, el hallazgo del Australopithecus sediba condujo a un debate sobre cuál de ellos, en realidad, debería ocupar dicho puesto.

Un análisis estadístico llevado a cabo recientemente de los datos fósiles muestra que es improbable que el Australopithecus sediba, un fósil hallado en Sudáfrica con casi casi 2 millones de años de antigüedad, sea el antepasado directo del género Homo al que pertenecen los seres humanos de hoy en día.

La investigación, realizada por paleontólogos de la Universidad de Chicago y publicada esta semana en Science Advances, concluye que es el Australopithecus afarensis el ancestro más probable del género Homo.

Los primeros fósiles de Australopithecus sediba se desenterraron cerca de Johannesburgo en 2008, y, desde entonces, se han descubierto cientos de fragmentos de esta especie. Sin embargo, el fósil del género Homo más antiguo conocido es una mandíbula de una especie aún no identificada hallada en Etiopía que tiene 2,8 millones de años de antigüedad y es, por tanto, anterior al Australopithecus sediba en 800.000 años.

Varias vistas de la mandíbula del género Homo,, conocida como LD 350-1, hallada en Etiopía / W. KIMBEL


A pesar de esta diferencia de tiempo, los investigadores que descubrieron al Australopithecus sediba han afirmado que se trata de una especie ancestral del género Homo. Si bien es posible que el Australopithecus sediba (el antepasado en hipótesis) puede ser posterior al fósil Homo más antiguo (el descendiente hipotético) en 800,000 años, el nuevo análisis indica que la probabilidad de encontrar este patrón cronológico es altamente improbable.

«Definitivamente, es posible que el fósil de un antepasado sea posterior a un descendiente en mucho tiempo, pero pensamos que era conveniente ir un paso más allá y preguntarse qué tan probable era que ello sucediera, y nuestros modelos muestran que tal probabilidad es casi nula», dijo el autor principal del estudio, Alemseged y Du sostienen que el Australopithecus afarensisis es el mejor candidato para ser el antepasado directo del género Homo por varias razones.

Los fósiles de Australopithecus afarensis han sido datados en unos tres millones de años, es decir, están más cerca de la datación de la primera mandíbula del género Homo hallada en Etiopía, además de ser más antiguos. Por otro lado, Lucy y sus congéneres, incluido Selam (derecha), el fósil de un Australopithecus afarensis niño que Alemseged descubrió en el año 2000, se encontraron también en Etiopía, a pocos kilómetros de donde se descubrió la mandíbula fósil del genéro Homo mencionada. Y las características de esta mandíbula también se asemejan a las de los Australopithecus afarensis de modo suficiente como para poder considerarla descendiente directo de éstos.

«Dada la sincronización temporal, la geografía y la morfología, estas tres características nos hacen pensar que el ‘Australopithecus afarensis’ es un mejor candidato que el ‘Australopithecus sediba'», dijo Alemseged.

«Uno puede estar en desacuerdo sobre la morfología y las diferentes características de un fósil, pero el nivel de confianza que podemos depositar en los análisis matemáticos y estadísticos de los datos cronológicos presentes en el documento publicado hace que nuestro argumento sea muy sólido«, concluye.

Fuente: phys.org| 8 de mayo de 2019