El molar de un denisovano de hace 160.000 años de edad presenta un raro rasgo dental (tres raíces) que se encuentra principalmente en los asiáticos modernos. Este rasgo puede haber sido adquirido a través del entrecruzamiento entre ‘Homo sapiens’ y humanos arcaicos. Foto: Christine Lee

El análisis de un fósil molar humano arcaico de hace 160.000 años, y descubierto en China, ofrece la primera evidencia morfológica de mestizaje entre humanos arcaicos y Homo sapiens en Asia.
El estudio, que aparece en la revista PNAS, se centra en un molar inferior de tres raíces, un rasgo raro que se encuentra principalmente en los asiáticos modernos, y que se creía había evolucionado después de que el Homo sapiens se dispersara fuera de África. La nueva investigación apunta a un camino evolutivo diferente.
«La presencia de esta característica en el fósil sugiere, a la vez, que es más antigua de lo que se creía anteriormente y que algunos grupos asiáticos modernos obtuvieron este rasgo mediante hibridación con un grupo hermano de los neandertales, los denisovanos», explica Shara E. Bailey (izquierda), profesora de antropología en la Universidad de Nueva York y autora principal del artículo.

En un estudio previo, publicado en Nature, Bailey y sus colegas concluyeron que los denisovanos ocupaban la meseta tibetana mucho antes de que el Homo sapiens llegara a la región. Ese trabajo, junto con el nuevo análisis de PNAS, se centró en una mandíbula inferior del homínido encontrada en 1980 en la meseta tibetana, en la cueva de Karst Baishiya, en Xiahe, China.

El estudio PNAS, que también incluyó a la antropóloga de la Universidad de Nueva York, Susan Antón y Jean-Jacques Hublin, director del Departamento de Evolución Humana del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leizpig, se centró en el molar, con el objetivo de comprender la relación entre los humanos arcaicos que ocuparon Asia hace más de 160.000 años y los asiáticos modernos.